por Miguel Giraldo, Director de Operaciones LATAM
A principios de julio, vi de primera mano cómo las inundaciones en Huila, Colombia interrumpieron el suministro de limones. Las fuertes lluvias azotaron el suroeste, dañando las cosechas y retrasando las operaciones de lo que se suponía iba a ser un comercio fluido de Colombia a España. Para los compradores que dependen de envíos constantes, este es el peor escenario. Un solo evento climático inesperado puede provocar retrasos, cancelaciones y disputas, y en última instancia poner en riesgo la confianza de los clientes finales.

Imagen de las inundaciones en Huila, Colombia en julio de 2025
Esta experiencia me recordó por qué la agilidad del mercado es tan importante en el comercio agroalimentario. Para mí, la agilidad del mercado significa la capacidad de adaptarse instantáneamente a las interrupciones sin sacrificar la calidad ni la confianza. Cuando el suministro falla, no se trata solo de perder producto. Las interrupciones pueden dañar relaciones a largo plazo, aumentar costos y generar disputas que se extienden por toda la cadena de valor. La agilidad no consiste únicamente en encontrar un proveedor sustituto en el último minuto. Se trata de obtener alternativas verificadas rápidamente, con la seguridad de que la calidad y la fiabilidad se mantienen intactas.
Las inundaciones en Huila tuvieron un impacto directo en el cultivo de limón. La fruta que se suponía debía estar lista para exportación presentó defectos graves: fumagina cubriendo la cáscara, coloración verde claro o amarilla en lugar de verde uniforme, oleocelosis causada por el estrés del fruto y una maduración desigual que hizo inconsistente el empaque. Estos problemas obligaron a retrasar e incluso cancelar envíos. Sin una visibilidad temprana, el comprador en España habría estado expuesto a pérdidas costosas y a clientes insatisfechos.

Imágenes de defectos en los limones como resultado de las inundaciones
En esta situación, exploramos rápidamente alternativas para proteger el pedido del comprador. México se convirtió en un posible origen de respaldo, con limones disponibles directamente desde los campos. El tiempo, la verificación y las relaciones sólidas fueron fundamentales incluso para poder considerar este cambio. Como estudio de caso, muestra cómo estar preparado y ser ágil brinda opciones que protegen el suministro y mantienen la confianza del comprador, incluso cuando el comercio original se ve interrumpido.
Al mirar hacia atrás, esta alternativa solo fue posible de considerar gracias a la visibilidad en tiempo real. La trazabilidad a nivel de caja señaló los problemas de calidad de manera temprana, antes de que salieran del empaque. El monitoreo del progreso de empaque en tiempo real nos alertó sobre retrasos incluso antes de que el productor lo informara oficialmente. Eso nos dio una ventaja inicial para considerar alternativas y evitar una mayor interrupción. Para mí, esto no se trata de vender tecnología. Se trata de mostrar cómo las herramientas adecuadas hacen que la agilidad sea real y medible. Sin visibilidad, no hay manera de reaccionar con la suficiente rapidez.
La lección aquí es simple: las interrupciones climáticas son inevitables, pero visibilidad más agilidad equivale a protección tanto del suministro como de las relaciones. Para mí, esta experiencia reforzó por qué la agilidad ya no es opcional en el comercio agroalimentario. Es esencial.
Para los supermercados y distribuidores, la agilidad y la visibilidad no son conceptos abstractos, sino factores que protegen directamente su suministro, sus márgenes y sus clientes. Por eso existe el Marketplace de DiMuto: para conectarlos con marcas confiables y trazables como SoLumi Fresh, DiLumi Fresh, Sazzy Fresh y más. Nuestra tecnología garantiza que cada caja pueda ser rastreada, verificada y entregada con confianza. Conozca más sobre cómo el Marketplace de DiMuto le ayuda a asegurar el suministro de marcas confiables, respaldado por una visibilidad real: https://dimuto.io/produce/